Sudáfrica, 1968. Veinte millones de negros son gobernados por una minoría de cuatro millones de blancos. Los negros no tienen ninguna clase de derechos, pueden votar, poseer tierra, moverse libremente. Decidido a permanecer en el poder, el gobierno prohíbe todas las organizaciones de la oposición, condenando a sus líderes al exilio o a la cárcel de Robben Island. James Gregory es blanco y considera a los negros como infrahumanos pero habla su lengua. Esto lo convierte en la persona ideal para ser el guardia a cargo del líder Nelson Mandela. Sin embargo, el plan no sale como estaba previsto. La influencia de Mandela hace que la lealtad de Gregory pase del gobierno racista a la lucha por una Sudáfrica libre.


Es hoy!! q felicidad, la semana pasada se suspendio
pero en fin este dia va a estar espectacular, no importa si llueve o truene los de siempre estaremos ahi
Saludos