El concierto se enmarca en el programa “Rescate de Música Chilena” de la Corcudec, el evento empieza con un preludio a cargo de Carlos Zamora, siguiendo con el interludio uno bajo los arreglos de Mario Villalobos, inteerludio dos bajo los arreglos de Guillermo Riffo y un tercer interludio bajo los arreglos de Carlos Zamora.
Estracto de la entrevista a Patricio Manns por Fernando Alarcón M, Periodista Corcudec
PATRICIO MANNS: “LO MÍO ES UNA LITERATURA PENSANTE Y UNA CANCIÓN PENSANTE”
(Patricio Manns, nació en Nacimiento, región del Bio Bío. Fue Periodista, minero y capitán de barco; hoy, escritor, compositor, intérprete y uno de los artistas más influyentes de la historia musical chilena. Fue, es y será lo que quiera ser porque así lo aprendió desde que era un niño).
Patricio Manns abre las puertas de su departamento como si fuese un libro abierto o una canción para el mundo – porque no tiene nada que esconder- y nos deja recorrer todas sus habitaciones, mientras nos va contando múltiples anécdotas. Luego, se detiene frente a una puerta y nos hace entrar a una pequeña sala atiborrada de libros, cientos de fotografías, un computador, teclado y grabadora. Es su santuario y un papel pegado en la puerta dice el “ego de Manns”, porque ahí es donde lidia con todos los Manns que viven en él: el compositor, el escritor, el padre, el esposo, el amigo, el hombre. Todo, lo que ha creado desde que regresó a Chile luego del largo exilio ha salido desde esas cuatro paredes que miran al mar de Horcón, en la región de Valparaíso, al infinito mar que no es tan infinito como lo que sale de sus palabras, su poesía y su obra.
Sentados bajo una tenue luz en un frío día de invierno, hablamos con todos esos Manns
1.- ¿Cuáles son los conceptos musicales que heredaste de tus padres?
Heredé una forma de ser. En mi casa había dos pianos. Mi padre era pianista de jazz, no veía una nota, pero improvisaba. Mi madre, al contrario, era de partituras, era concertista. Ambos tocaban de espaldas, mi madre a Haydn, mi padre la seguía en jazz y yo me sentaba al medio. En mi casa no había luz eléctrica, pero la música estaba ahí. Él además tocaba guitarra y a compositores argentinos. La música formó parte de mi educación de esa forma, con cosas muy precisas y eso nos marcó a todos. Hubo un momento en que no pude soltar más la música, porque la tengo adentro.
2.- A pesar del éxito de la canción Bandido (1956), con la cual ganaste tu primer premio, tú no te atrevías a cantar tus canciones ¿por qué?
En privado cantaba, pero no lo había profesionalizado. Yo era Periodista, luego derivé a la escritura, hice una novela y la publiqué. Lo mío era eso, en mi casa había una biblioteca enorme. Mi educación fue “libresca”, más que estar en estudios y universidades. Lo que yo sé lo hice por mi mismo, yo escogí mi educación, además mi madre me propuso eso. “¿Qué quieres ser?” me dijo: “escritor”, le respondí: “muy bien”, dijo ella. “Aquí tiene libros, lea lo que quiera y haga lo que quiera”. Entonces empecé a leer todo, leía dos libros por día y hasta hoy hago eso, porque es una obsesión la literatura.
3.- ¿Por qué no te consideras parte del Neofolclore, a pesar de que tus letras rompieron con la estructura tradicional que había en el folclore de esos años?
El Neofolclore fue anterior a la Nueva Canción Chilena y es algo distinto a eso. Se trata de canciones livianas en su contenido, aunque muy importantes. Cuando nosotros entramos a la pelea fue mucho más pesado, como un tanque que entró ahí, de hecho Arriba en la Cordillera fue la primera canción que se hizo para la Nueva Canción y hablaba ya no de las chinitas de trenzas ni del estanciero con sus espuelas de plata, si no que de los tipos desposeídos de la tierra, que roban para sobrevivir. Entramos con otro concepto, político. Esa canción, después de años causa el mismo efecto. Es una canción que se metió para adentro.
4- ¿Qué otras diferencias musicales hubo?
Nosotros cambiamos el concepto de lo que era la canción popular, hicimos otro tipo de texto y luego derivó en cambios en la estructura armónica. La cueca por ejemplo es elemental, tiene dos o tres acordes diferentes; la tonada cuatro o cinco; yo hago canciones con 48 acordes diferenciados, pero compuestos, al estilo del Bossa Nova. Para mí las notas son como mil, porque de acuerdo a la combinación de acordes se produce en las notas un sonido distinto. Yo descubrí eso hace años y empecé a trabajar en esa dirección. Se habla de la exquisitez de mi trabajo de guitarra y yo jamás he sido guitarrista. Siento que soy especialista en mí, pero no puedo acompañar a otro músico porque su música no funciona conmigo, la que funciona es la mía conmigo. Mis acordes existen en tanto que Manns existe.
5.- Me gustaría que profundizaras en tu relación con Lota ¿la noche sigue siendo brava allá? (a propósito de su canción que lleva el mismo nombre)
Creo que la Mina el Chiflón del Diablo, al ser zona turística hoy, le quita toda la fuerza dramática que tenía antes. Ahora está todo arreglado, pero cuando yo estaba allá no era así. Yo vi accidentes. Lota es una escuela viviente y lo mío fue una Universidad de la vida. No soy universitario, ni siquiera fui al liceo, no tengo educación formal, pero lo mío es una cultura inmensa que pasa por otras cosas. He hecho clases en francés y no lo he estudiado, aprendí en la calles, en los bares, leyendo, mi vida ha sido a contrapelo de las vidas de la gente, lo mío viene de la realidad de la naturaleza. Incluso puedo conducir barcos, ya que navegué tres años en un barco llamado Montserrat, de Puerto Montt a Punta Arenas. Pasaba por el Golfo de Penas una vez por semana.
6.- ¿Cómo se mezclan la intuición y la planificación en tu obra?
Cuando escribo investigo, voy a los lugares, mi mujer investiga por internet. Yo actúo primero porque las cosas me atraen de forma maravillosa, si no me interesa desde ese punto de vista no me sale nada. Cuando me maravillo fluye una prosa de otra manera, con otra profundidad. El Periodismo influyó en la disciplina escribir todos los días. Me encanta la noche, pero soy disciplinado, siempre ando buscando cosas y cuando escribo me documento. Pero la poseía es otra cosa, es “a poto pelado”, me siento y escribo, pero no es fresco hacerlo todos los días.
7.- Candidato al Premio Nacional de Artes Musicales, candidato al Premio Nacional de Literatura ¿Qué pasa con el reconocimiento?
No existe, pero me importa. Tengo 72 años, todo me cuesta más y me gustaría recibir un premio del Estado, para facilitarme un poco las cosas. Creo que el de música deberían habérmelo dado hace tiempo y no porque lo diga yo, si no porque mucha gente lo piensa. Acá entra la cosa política y no soy jodido, el problema es que yo pienso.
8.- ¿Cómo fue tu relación con Luis Advis, destacado compositor chileno que el año pasado también fue parte de este programa de Rescate de Música Chilena?
Tengo acordes que son míos. Luis Advis conocía muy bien mis acordes, me oía y decía “qué curioso”. Él se daba cuenta de todo. Mi relación con él fue muy linda. Se sentaba al piano y hablábamos sobre mis notas. Él se daba cuenta de que lo mío no se enseñaba en otras partes, pues era un descubrimiento perpetuo.
9.- Me gustaría hablar sobre algunas de tus canciones que se van a interpretar. Vuelvo.
Yo vivía en París y los Inti-Illimani estaban en Roma haciendo un disco y me llamaron para que revisara algunos textos y aportara con otras letras. Compusimos mucho. Vuelvo nació en el estudio. Ellos tenían la música y yo les dije “qué les gustaría que le pusiera como texto? ¿Tienen algún título? Alguien dijo “Vuelvo” y yo dije ¿Cómo vuelvo, cómo quiero volver, quién soy yo cuando vuelve? Yo escogí cómo volver, por ahí la letra dice “sin pedir perdón ni olvido”… es una canción pensada. .
Patricio Manns
Por Fernando Alarcón Medina
Periodista Corporación Cultural Universidad de Concepción


si, lo se, debo reconocerlo:
he sido muy majadero en todo espacio sobre el tema que he encontrado, FALTA EL CONCIERTO DE TREZ-VELLA!!!
aunque estoy desfinanciado a nivel patético, de algún modo iré